Hace una década, la publicidad cruceña se asociaba al recurso casi hegemónico de bellas modelos. Casi todos los productos tenían como imagen oficial a una sexy chica de atuendos ligeros, más allá de que publicitaran una gaseosa, pintura, aceite o una compañía de teléfonos.
Las modelos se convirtieron en algo más icónico para las marcas regionales que el mismo logo. Ejemplos hay muchos, como el de Carla Morón con Monopol o la chica de rojo de Sao.
Hoy la tendencia no ha desaparecido, pero el uso de modelos se está reubicando en géneros más afines a este tipo de publicidad, como las bebidas alcohólicas.
¿Qué ha causado este cambio de visión publi-citaria, y qué recursos se manejan actualmente en la publicidad cruceña?
El primer factor, sin dudas, fue el crecimiento económico de Santa Cruz. Los negocios familiares se transformaron en sociedades abiertas buscando recursos humanos fuera de su árbol genealógico. Contrataron gente con estudios en el exterior, que se encargó de profesionalizar el marketing, causando la extinción de las agencias de la vieja guardia, y dando paso a una nueva camada, que comenzó a incorporar la investigación y las fórmulas de posicionamiento. Esto significó el fin del “estilo de la agencia” y el comienzo del “estilo de la marca”. El fin de las agencias - productoras, que vendían comerciales o artes a precio tarifario, y el comienzo de las agencias de servicio, que dan apoyo estratégico y que son recompensadas a través de un fee mensual.
Con el desarrollo comenzaron a migrar profesionales de La Paz y Perú, Chile o Argentina que tenían más cultura publicitaria.
¿Cómo afectaron estos fenómenos a la publicidad camba? ¿Qué características encontramos hoy en los avisos cruceños?
En primer lugar, la publicidad camba es más visual. La gráfica es más fuerte que los titulares. Se privilegia el uso de personas, no exclusivamente modelos, aunque hay una fuerte tendencia hacia la estética.
El color es muy importante, más que la factura técnica de los comerciales y lo conceptual prácticamente no existe, rara vez se ven metáforas visuales o literales.
Hay también una fuerte tendencia a conservar el acento y dichos cambas.
Pero lo más característico es el humor, el humor franco, blanco, simple. La mayoría de los spot exitosos tienen un chiste tipo “Condorito” . Este chiste, más que una anécdota es un dicho, una expresión graciosa.