Corroborando su política de llevar cine alternativo a poblaciones alejadas de los circuitos usuales, la Cinemateca se presentó hace poco en la fronteriza Villazón. La encargada del evento fue M. Tavel que nos cuenta la experiencia:
Había mucha expectativa, sobre que tipo de cine iba a presentar la Cinemateca. Se llevaron 5 títulos de cine nacional reactivando el teatro que no se usaba como cine, sino para eventos
El público pagó una entrada de Bs. 2. Para no mal acostumbrar a la gente a que todo es gratuito. Si vamos a querer que esa sala funcione como cine después, la gente se tiene que volver a acostumbrar a pagar su entrada.
Prácticamente todas las funciones se hicieron a sala llena (610 butacas).
La que más expectativa causó fue “Mi Socio”, con gente comprando su entrada desde el 1º día. Y las funciones infantiles también tuvieron llenos totales y chillidos de centenares de chicos al apagarse las luces.
“Fue muy lindo. Probablemente volvamos en agosto y octubre, dependiendo de sus actividades y escapándonos del invierno, que allí es bastante bravo.” concluye Tavel, y para dar fe, termina con un sonoro estornudo, recuerdo de su estadía en la también bicentenaria Villazón.