A partir del chistecito que respondiólas declaracioanesde agropecuarios de que: “Hacía falta una hectárea por vaca”, quisimos tratar de profundizar algo en el tema que es seguramente la madre del cordero... Porque aunque todo un sector no lo reconoce, el asunto de la propiedad de enormes extensiones de tierras pone el dedo en la llaga implicando un rosario de temas densos, importantes y jodidos, como territorios de residencia de grupos originarios, esclavitud, corrupción en gran escala, propiedad privada y propiedad comunitaria.. en fin, una verdadera caja de Pandora.
Pero intentemos algún inicio… por ejemplo ¿qué es una hectárea?
Es una unidad de superficie equivalente a 10.000 metros cuadrados; en facilito, un cuadrado de 100 por 100 mts.
Y esto a un simple mortal urbano que vive en un departamentito, ¿qué le representa?
Bueno, viene a ser como un manzano tradicional, o si se quiere, como un estadio.
Como referencia un poco mayor, aquí van las superficies de las principales ciudades bolivianas:
La Paz enterita, desde la zona Norte hasta el extremos de la zona Sur ocupa unas 18.000 hectáreas; y Santa Cruz, con todos sus anillos, cerca de 20.000Has.
Y bien, resulta que hay algunos grandes propietarios de tierras, sobretodo en el Oriente, que poseen predios de 20.000 hectáreas o más, en tanto la mayoría de los agricultores de Bolivia tienen parcelas de entre 0,5 y 5 hectáreas. Y a esto se suma que en muchos de los casos de grandes terrenos hubo manipualcion de planos, “regalos” del Estado o ventas a precios ridículos, corrupción de todo tipo (¿te suena el caso Bolibras?), usurpación de terrenos que por ley no pueden ser privados (como rios y lagunas) y ningun interés en que se verifiquen la extensiones reales de los predios en cuestión y se saneen.
Por otra parte, según el Viceministerio de Tierras, más de la mitad de la tierra distribuida entre 1953 y 2002 fue para grandes y medianos empresarios. Los campesinos y pequeños agricultores recibieron no más del 5% de la tierra, mientras que por otro lado hay unas 10 familias (si, diez) que poseen, cada una, haciendas de más de 50 mil hectáreas.
La gran mayoría de campesinos pobres dedicados a la pequeña agricultura posee apenas 1,4% de las tierras cultivadas, mientras que un 85% de la tierra cultivada está en manos del 7% de la población.
Y en estos días justamente llegan por mail varias noticias que casi no salen por tv ni por los diarios: grupos de ganaderos y unionistas secuestrando y amenazando de muerte a las autoridades del Inra y del Vicem. de Tierras; golpes y expulsiones violentas de los campesinos a los que el Estado les trata de dotar predios en distintas zonas, y aunque los tecnicos del INRA intentan explicar que los asentamientos titulados por el Estado no afectan los intereses de nadie, ningún argumento es escuchado y hasta les roban equipos, un maletín con dinero y toda la documentación de procesos agrarios.
Pero esto, (ni las denuncias comprobadas de familias enteras en condiciones de cuasi escliavitud, ni las llamadas de atención de la OEA, la Federación Internacional de Derechos Humanos,entre otras), no mereció la preocupación de las autoridades prefecturales, ni es una afrenta contra la legalidad, que esta misma gente reclama cuando indica que ”La Prefectura iniciará procesos a quienes obstaculicen el referendum, (...) y la Corte cruceña prepara sanciones y multas para quienes no asistan a votar”.
Y sobre eso agrega con encanto el sr. Dabdoub: “Los que cometen delitos tienen que responder ante la justicia ordinaria cuando llegue el momento”. Claro, delito es no estar de acuerdo con estatutos parcializados; pero golpear, secuestrar y amenazar indios, seguramente es sólo una linda tradición .