Si hay algo claro con el tema de la música, derechos de autor y músicos en Bolivia, es que nada esta claro.
Demasiadas voces tienen demasiadas dudas en una cuestión que puede representar mucha plata, y a la vez no hay datos concretos y pocos quieren dar la cara.
Las puntas de este enredo son por un lado Sobodaycom, entidad creada para representar los derechos de los músicos, y por otra parte, un montón de músicos, artistas independientes y empresarios de todo tipo, desde canales de Tv hasta dueños de bares.
Además hay otras 2 instituciones, Abaiem y Asboprofon, que reúnen a los artistas musicales y a los productores de discos, respectivamente.
Lo que resulta de todo esto es una tremenda nebulosa sobre cuánto se recauda por derechos de autor y a quién, cuánto y porqué conceptos se le paga.
Por que está visto que Sobodaycom cobra -o pretende hacerlo- a los cuatro vientos: le pagan las empresas discográficas, los artistas que quieren dar un recital, los bares, restaurantes y cantinas, los canales de Tv y las radios, los salones de fiestas de cumpleaños, las tiendas que ponen amplificación… TODOS deben pagarles.
Es que según Sb. y la ley, toda utilizacion de música en espacios públicos (aunque sea gratuita) debe pagar derechos, y ellos son los encargados de cobrarlos. (Los únicos que hasta ahora se vienen salvando son las fraternidades del Gran Poder)
Los dueños de boliches por ejemplo, pagan entre Bs. 100 y Bs. 400 mensuales por "uso de la música", y aunque reciben factura, no saben bien qué están pagando porque ni ellos mismos tienen una lista de las canciones que pasan.
Desde Sb. se atajan explicando que aunque los boliches deberían entregar un listado de las canciones que tocan cada día, eso es irrealizable y no pueden forzar a los locales a hacerlo, entonces realizan inspecciones anotando cuidadosamente cada canción tocada en el boliche del caso. Con esa información proyectan los datos y establecen una especie de promedio según el tipo de local visitado y las canciones de moda en esos espacios.
Claro que esta manera de "controlar" aunque es la factible, deja huecos por donde podrían pasar elefantes. ¿Cómo catalogan a los boliches? ¿Con cuántas muestras trabajan por tipo de local? ¿Quién asegura que lo que se escucha en un bar de la Bs. As. es igual a lo que se escucha en otro bar de Sn. Pedro?
Peor es el caso de las radios o los canales de Tv. Un alto ejecutivo de la televisión señaló que sabía que su canal pagaba un monto mensual, que otros canales pagaban menos y que no tenía noción de qué pagaba en concreto. ¿Es por la música de los programas de videoclips? Por la melosidad de las telenovelas? ¿Es el inefable acompañamiento de los noticeros?
Ni idea. - Y menos idea entonces de a quién le haran llegar los derechos correspondientes.-
Otra cuestión que también concita bronca, es que a los músicos se les exige el pago de derechos antes de presentarse en un concierto, aunque vayan a tocar su propia música; y a los que se animan a producir un Cd independiente, también se les exige el pago adelantado de los derechos de autor (cosa que no ocurre con las disqueras grandes, ni en ningún otro lugar del mundo).
Aparte quedan las dudas sobre la representatividad de estas instituciones, que según muchos son dirigidas por un grupito que se alterna en los cargos.

Entre los testimonios de "músicos enojados" se destaca el de de alguien que estuvo en Sobodaycom y prefirió alejarse: Gonzalo Gómez, guitarista lider y compositor de Gogo Blues entre otras bandas.
Cada lugar donde se usa música debería pagar y Sobodaycom debería recaudar para todos los músicos. Nunca supe adonde va la plata. Si no tienen la lista de temas ni de autores, ¿a quién le pagan la plata que están cobrando?
Sobodaycom dice que hace una especie de promedio.
Eso es muy free, no tiene mucho sentido ¿Cómo distribuís eso? Cómo haces para que el Thelonius, por ejemplo, te diga cuántas veces va a pasar un tema de Miles Davies, ¿cómo va esa plata a esos autores?
¿Mientras fuiste socio de Sb pediste esa rendición?
Noooo… Yo siendo argentino llego a pedir eso, se me cagan de risa.
Cuando hicimos nuestro segundo disco, por el año 2000, lo hicimos independientemente, entonces llamé a Sb, porque la fábrica de discos pedía el registro de las canciones antes de fabricar el CD.
Y en Sb. me dijeron que les tenía que pagar por adelantado por el total de la cantidad de discos que yo iba a fabricar, ¡derechos de autor de mis discos!
Les dije que la la ley indicaba que ellos debían cobrar por cada disco vendido, ¡no cada disco fabricado!
Cuando le señalé al Presidente de entonces que él estaba planteando algo fuera de la ley su respuesta fue: "Puede irse a su país"
Yo no tuve la culpa de nacer en Argentina… vengo y radico aquí, tengo toda mi vida musical y artística en Bolivia, y represento al país en giras internacionales, y este tipo maleducado viene y me dice que sino me gusta lo que él dice -que está fuera de la ley- me puedo ir... Entonces después de esa reacción nunca volví a tomar contacto con Sb. porque imaginate que cualquier opinión que pudiera dar, sería tomada como la opinión de un gaucho de mierda.
Yo trabajo con la música todo el tiempo, produzco discos, compongo, toco mis temas, entonces que un tipo me diga algo así, me pareció realmente un pelotudo, un maleducado y un ignorante.
Y como no tengo nada que hablar con alguien así y vivo de mi trabajo, no del de los demás, no necesito de él. Sí necesito de un ente que diga que mi canción está registrada porque yo la com-puse, y eso es lo que hice en el Senapi después de la reacción de ese esperpento.
Y las veces que tuvieron la "amabilidad" de llamarme para una elección, me avisaron 2 horas antes del cierre, entonces está claro que no les interesa mi opinión.
Por otra parte, el conocido cantautor Luis Rico comenta:
"Sb. se maneja de acuerdo a lo que declaran las discográficas , aceptándolo; no cuestionan ni investigan. Se podría explicar (la escasez de regalías) por la piratería, pero uno está tentado de pensar que entonces esas empresas ya no existirían. Y entras a las disqueras y ves una gran bonanza, quizás sea el turismo.. pero no se sabe cómo venden ni dónde.
Lo que nos llega es vergonzoso. Además Sobodaycom se queda con el 30% por concepto de gestión, y el pago de impuestos lo hacemos nosotros, con lo que pagamos más del 45% sobre nuestra creacion, ¡más que si estuvieramos en Suecia!